
Los Microorganismos Eficientes también conocidos como EM por sus siglas en ingles (Effective Microorganisms), son una combinación de varios microorganismos benéficos. La tecnología EM, fue desarrollada por Teruo Higa, Ph. D., profesor de horticultura de la Universidad de Ryukyus en Okinawa, Japón.
El EM es un cóctel de mas de 80 especies de microorganismos de origen natural y se pueden clasificar en 3 grandes grupos: Rhodopseudomonas spp, Lactobacillus spp y Saccharomyces spp. Estos tres grupos microbianos logran una gran efectividad al trabajar mejor juntos.
Rhodopseudomonas spp: es un grupo de bacterias fototrópicas, su fuente de energía son la luz del sol y el calor del suelo. Ademas estas bacterias, a partir de las secreciones de las raíces, materia orgánica y gases nocivos como el sulfuro de hidrógeno, sintetizan algunos tipos de aminoácidos, ácidos nucleicos, sustancias bioactivas y azúcares, que sirven de alimento para los microorganismos eficientes.
Lactobacillus spp: también se les conoce como bacterias ácido lácticas, y esto es debido a su capacidad de producir ácido láctico a partir de carbohidratos sintetizados por las bacterias fototrópicas y las levaduras presentes en el EM. El ácido lácticos es un potente esterilizador que inhibe la actividad de microorganismos patógenos como Fusarium. Otra propiedad del ácido láctico es su capacidad de acelerar el proceso de descomposición de materia orgánica.
Saccharomyces spp: son un grupo de levaduras, que son hongos unicelulares. A partir de los aminoácidos y los azucares excretados por las raíces de las plantas, la materia orgánica y las bacterias fototrópicas, las levaduras sintetizan sustancias que suprimen otros microorganismos patógenos. También contienen nutrientes para las plantas.
Son diversos los usos que se le han encontrado al EM, se usa en la agricultura como acondicionador de suelos y abono para plantas, en actividades pecuarias para fermentar alimento de aves, peces y ganado, el tratamiento de agua contamina, para optimizar el proceso de compostaje e incluso se le ha dado usos mas cotidianos, como por ejemplo, para tratar malos olores de tuberías y sifones.
El único contra es que estas cepas son de origen japones y se han reproducido en todo el mundo, se puede conseguir el EM de manera comercial, producido por diferentes marcas. Se ha comprobado que trabajar con cepas nativas no solo aumenta la efectividad, sino que evita riesgos ambientales que no se han estudiado en los lugares donde se han introducido estas cepas.
Los tres grupos que conforman el cóctel de microorganismos están presentes en todo el mundo y se podría producir el EM con cepas nativas del lugar en donde se va aplicar. Esto es lo que se ha estado haciendo con otros productos biológicos a base de microorganismos como biofertilizantes.
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