Las lombrices de tierra son invertebrados, lo que significa que no tienen columna vertebral (a diferencia de las serpientes, que tienen una columna). Las lombrices de tierra son anélidos y son miembros de la clase Oligochaeta, porque se arrastran o reptan usando los músculos circulares y longitudinales que se localizan debajo de la epidermis. Cada segmento también tiene pelos como cerdas (véase la figura 1) que ayudan a anclar sus segmentos cuando se arrastran. A diferencia de los seres humanos, las lombrices de tierra no tienen un sistema respiratorio bien desarrollado. En vez de los pulmones, respiran a través de su piel que necesita permanecer húmeda para respirar.